Movimiento de Renovación Pedagógica

¡Contra el fracaso escolar!

Explorar el Escultismo

Explorar el Escultismo (los boy scout) desde la ladera de Barbiana era una excursión pendiente en Educar(NOS) desde hace mucho tiempo. Y ya se ve que el Escultismo tira al monte, pues apenas sale en los sesudos libros de Pedagogía o en los planes de formación de maestros. Lo tildan de “educación no formal” y dan ganas de decir a los santones del cotarro educativo (ministerial y académico): “¡Tú sí que eres informal, cacho ignorante!”. Y es que la empanada mental entre instrucción y educación es gorda.

No contentos con asignar la educación a la escuela – y no le toca –, la toman como norma y, desde el ministro (de educación) al último profe de inglés recién llegado, se las dan de educadores formales (aunque solo enseñen y suspendan). Hay quien se opone: “Que los eduquen en casa, que yo bastante hago con enseñar lo mío”. Pero nada, erre que erre, quien no está en “su” escuela no es formal: familia, educadores de calle, “doposcuolas”, Barbiana y hasta los boy scouts… Pues vale.

Ese dilema ya lo resolvimos aquí: veneramos la escuela porque enseña, pero sólo resulta educativa si lee el mundo (no libros y programas) y nos pone en relación con él. Aprender en la escuela ayuda a educar-nos, pero no coinciden. Por eso nos intriga el Escultismo, porque quienes lo han vivido aseguran que educa mucho. Campos, calles y familias están llenos de sistemas educativos maravillosos y muy formales: fomentan auténticas relaciones… con ello – la naturaleza –, con ellos – los humanos – y con Él, que nos trasciende. El Escultismo es genial con “ello”; y no sólo.

La Escuela Activa, la Liberadora de Paulo Freire, la Institución Libre de Enseñanza, la Escuela de Barbiana y otras, como el Escultismo, son auténticos sistemas educativos. [Puede que también lo sea lo de las ocho competencias para competir]. ¿Se oponen unos sistemas a otros o pueden ayudarse?

Exploramos el Escultismo y, antes de empezar la excursión, salta a la vista, una gran diferencia: los chicos rurales de Milani – mayoría en la tierra – vivían con la Naturaleza, no iban a ella de excursión. Baden Powell los conoció en la India y en Sudáfrica y adaptó su agreste sabiduría a miles de niños urbanos en una aventura lúdica apasionante. Hoy, millones de pobres rurales van a las favelas de las grandes urbes o las desean desde sus pateras. ¿No necesitarán de la Palabra que los haga iguales?

¿Acaso los scout no conocen la Escuela de Barbiana? ¿No leerán la Carta a una maestra? Pueden suscribirse a Educar(NOS), ¡al menos cada tropa! ¡sólo cuesta 12 euros al año! y pueden visitarnos en la web. Muchos amigos-milani que escriben aquí han sido magníficos scout. Podéis leerlo aquí.

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